[Codea Ermogenianus]. Es el producto de la misma necesidad práctica que hizo compilar el Código Gregoriano (v.). También el Hermogeniano fue compilado en Oriente por un Hermógenes (o Hermogeniano); el núcleo originario de la obra está constituido por decretos dioclecianeos desde 293 a 294 d. de C.; por lo tanto la obra debe considerarse como continuación del Gregoriano. En las posteriores redacciones fueron añadidas al Hermogeniano constituciones imperiales que llegan hasta el 365 d. de C. Tampoco el Hermogeniano ha llegado hasta nosotros directamente; algunos fragmentos nos los han proporcionado las mismas fuentes que han conservado los restos del Gregoriano. En particular deben considerarse como procedentes del Hermogeniano los decretos dioclecianeos de 293-294 d. de C. que contiene el códice de Justiniano. De los fragmentos que han llegado hasta nosotros fuera de la compilación justinianea resulta que el Código comprendía un solo libro dividido en numerosos títulos, en cada uno de los cuales estaban las constituciones dispuestas en orden cronológico. Todo esto hace verosímil la hipótesis de que el Hermogeniano sólo se propuso ser un apéndice o un suplemento al Gregoriano, al cual es probable que siguiese en el orden sistemático. Como el Gregoriano, tuvo gran éxito en las escuelas y en la práctica, y obtuvo reconocimiento oficial de Teodorico II (v. Códice Teodosiano); por lo demás siguió las mismas vicisitudes del Gregoriano, al cual va unido siempre.
A. Repací

