Amata

Personaje de la Eneida (v.) de Virgilio. Es esposa del rey Latino (v.) y madre de Lavinia (v.), y por haber prometido su hija a Turno (v.), rey de los rútulos, ve con hostilidad a Eneas (v.), el nue­vo pretendiente extranjero; en realidad, Juno, enemiga de los troyanos, envía a Alecto para que enfurezca a Amata, la cual apostrofa a su marido recordándole la pro­mesa hecha a Turno; pero ello es inútil, y entonces Amata, arrebatada por las furias y semejante a una bacante, seguida por un cortejo de madres latinas, recorre la ciudad y los bosques, donde esconde a su hija diciendo consagrarla a Baco (la escena virgiliana se inspira en Las Bacantes, v., de Eurípides).

Más tarde, al ver que Eneas avanza hacia la ciudad, Amata, creyendo que Turno ha muerto ya, se suicida colgándose de una viga; según Servio, empero, Fabio Píctor narraba que se había dejado morir de hambre. Una tradición, en la que se mezclan nuevos motivos fabulosos, aña­de que Amata dio muerte a dos hijos suyos porque eran partidarios de Eneas. La crí­tica moderna, aunque no unánimemente, ve en Amata una hipóstasis de Vesta; según Gelio, Amata fue el nombre de la primera vestal.

A. Ronconi