Yama

Dios de la muerte entre los hin­dúes. En el Veda (v.), Yama es, entre los vivientes, el primero que encontró la muer­te. Después de haber descubierto así el camino del más allá y de la sede celestial, el dios se constituye en guía de los que mueren y los acompaña a su último desti­no. Allí, en el reino de Yama, los muertos sobre la tierra vuelven a encontrarse y lle­van una vida feliz. En el Mahābhārata (v.) y en los Purāṇa (v.), Yama asume la figura de juez de los muertos y se identifica con el dios de la justicia (Dharma o Dharmarāja), presentando además, como juez su­premo, algunos puntos de contacto con Varuna (v.).  De él dependen los veintiún infiernos donde los malvados sufren toda clase de torturas.

En el momento del su­premo trance, el alma del muerto es lle­vada por el propio Yama o por sus siervos a las regiones subterráneas, donde es ob­jeto de un juicio justo, en virtud del cual asciende a la morada de los manes (Pita­ras) o es precipitado al infierno, o renace en la tierra bajo nueva forma. Yama suele ser representado como hombre de aspecto severo, de tez verdosa y vestido encarnado, montado en un búfalo y llevando en una mano una clava y en la otra un lazo — atri­buto también de Varuna — con el que ata las almas de los muertos.

M. Vallauri