Personaje de leyendas germánicas (v. Wolfdietrich de Constantinopla), cuyos rasgos históricos parecen remontarse a Teodorico y Teodiberto (Dietrich), respectivamente hijo y nieto, del rey franco Clodoveo.
Mientras la primera parte de su nombre es explicada por la tradición de que, cuando niño, jugaba con lobos («wolf» en alemán), la segunda recuerda quizás al famoso Teodorico de Verona (v., y v. Saga de Teodorico). Pero si la base histórica del personaje de Wolfdietrich era el primer rey cristiano de Francia, o el hijo de éste — y de ahí sus relaciones con el emperador Constantino —, en la leyenda todo se traslada a Constantinopla. Wolfdietrich es bautizado por su madre cristiana y no reconocido, o por lo menos considerado con suspicacia, por su padre pagano. Tras no pocos trabajos y aventuras, llega a Garda (transposición de Novgorod) en Lombardía, donde, conmovido por el llanto de la viuda de Ortnid, se decide a luchar contra el dragón que devasta el país y que dio muerte a aquél.
Vencedor del monstruo, le arranca la lengua y baja a Garda, donde su gloria es discutida por un rival que pretende a su vez haber dado muerte al dragón, cuya cabeza ostenta. Wolfdietrich, empero, desenmascara al rival, se casa con la viuda de Ortnid y al frente de un ejército se dirige contra Constantinopla, donde da libertad a sus hermanos y castiga a los traidores. Finalmente se retira a un convento. En territorio alemán, los textos más antiguos relativos a Wolfdietrich se remontan al siglo XII. Es uno de los héroes predilectos de aquella época y se le considera abuelo de Teodorico de Verona, a semejanza del cual pasó largo tiempo en el destierro y tuvo después que reconquistar su propio país.
L. Lun

