[Vivienl. Personaje de Los idilios del rey (v.), del poeta inglés Alfred Tennyson (1809-1892). Viviana es una figura alegórica: representa la lujuria, la cual, en la interpretación que Tennyson da de la leyenda artúrica, es una de las dos causas que arruinan la Orden de la Tabla Redonda.
Según la cronología de la redacción de aquellos poemas, Viviana aparece por primera vez en el idilio Vivien (más tarde Vivien and Merlin), cuya trama está tomada de un episodio de La muerte de Artús (v.), de Malory, apenas alegorizado. En este poema Viviana se finge una joven ingenua enamorada del anciano Merlín (v.) y su ficción es un juego de caprichos casi pueriles, según la psicología amorosa convencional de mediados del siglo XIX. Merlín, por su parte, cede sin drama, y al faltar éste, también la figura de Viviana se disuelve en empalagosas dulzuras. En los demás idilios, si bien Viviana no tiene el papel predominante, su sentido es totalmente alegórico y se funda en rasgos no artúricos, que a menudo hacen pensar en las primeras obras de Milton.
Puramente alegóricos son en efecto su nacimiento, su encuentro con el rey Marco (v.) y su odio por Artús (v.). Viviana resulta por lo mismo falsa, engañadora y escurridiza: sólo una vez, en el idilio Balin and Balan, que es el último de la serie, cronológicamente hablando, hallamos en sus labios un canto de abierto y franco paganismo.
S. Baldi

