Una de las heroínas de la novela Un héroe de nuestro tiempo (v.), del escritor ruso Miguel Lermontov (Michail Jur’evič Lermontov, 1814-1841), y más concretamente, de uno de los cinco relatos que la constituyen: el que lleva el título de «La princesita Mary».
Vera es un original tipo de mujer, que no sin razón ha sido calificado de «mártir de sus sentimientos». En ella la sensibilidad amorosa está tan intensamente desarrollada que todos los demás Sentimientos parecen atrofiados; ello explica su absoluta devoción al héroe de la novela, Pechorin (v.), objeto de su amor. Vera, que estaba ya casada, ha conocido a Pechorin en la alta sociedad de San Petersburgo e inmediatamente ha sucumbido al fatal hechizo de aquella demoníaca personalidad. Pero Pechorin, tras haberla seducido y torturado, la abandona. Al cabo de varios años, después de enviudar y contraer nuevas nupcias, Vera encuentra de nuevo a Pechorin en el Cáucaso, y una vez más es presa de su pasión.
De nuevo Pechorin la subyuga con su misteriosa personalidad y de nuevo la tortura con el aguijón de los celos: mientras afirma amarla, corteja a la Princesita Mary (v.). Pero el lazo que une a Vera con Pechorin es tan fuerte que ni siquiera él lo comprende: «Verdaderamente no sé por qué me quiere tanto — escribe —, y lo comprendo tanto menos cuanto que ella es la única mujer que se ha dado plenamente cuenta de todas mis debilidades y malas pasiones». La explicación se encuentra en la carta que la propia Vera dirige a Pechorin, al disponerse a partir para siempre; en ella se pone de relieve, por una parte, todo cuanto hay de soberbio y misterioso en el carácter de Pechorin, y por otra, se afirma que nadie puede ser tan sinceramente desdichado como él, porque nadie se esfuerza tanto como él en convencerse de lo contrario.
Figura de fondo romántico, pero no exenta de una más universal humanidad que la hace amable a pesar de sus debilidades, Vera fue sin duda un^ personaje querido por el poeta que la creó, como encarnación de la fuerza fatal y misteriosa de aquel amor que tan importante papel desempeñó en su poesía.
E. Lo Gatto

