Legendario autor y personaje del Rāmāyana (v.). Según se narra en los primeros cantos del poema, Vālmīki recibió de Nārada la indicación de cantar las hazañas de Rāma (v.) y para ello inventó el «śloka», o sea la estrofa que luego adoptó en el poema, lanzando precisamente en este metro una imprecación espontáneamente nacida en sus labios contra un cruel cazador que, habiendo sorprendido junto a la margen de un río a una pareja de garzas reales, había dado muerte al macho.
Vālmīki compuso luego el Rāmāyana y lo enseñó a los dos jóvenes ermitaños Kuśa y Lava, progenie de Rāma, los cuales más tarde lo recitaron ante la corte y en presencia de su propio padre. En el séptimo libro del Ramáyana, Vālmīki acoge benévolamente en su yermo a Sītā (v.), desterrada por Rāma a consecuencia de las murmuraciones del pueblo sobre la conducta que había llevado durante la permanencia de aquél en la ciudad de Rávana (v.). Y es también Vālmīki quien más tarde devuelve Sita a Rāma, declarándola pura y limpia de toda culpa. La tradición literaria indígena reconoce a Vālmīki como primer autor indio que compuso según las normas del arte poética. Y muchos poetas posteriores han reconocido la nobleza de su estilo.
A continuación traducimos una bella aunque alambicada estrofa que exalta las aladas expresiones de Vālmīki: «Rindo homenaje a aquel vate (Vālmīki), que es árbol de reposo de las palabras divinas cuando entran en el mundo de los hombres y hace desaparecer de ellas la fatiga del largo camino que recorrieron en su descenso desde el mundo de los dioses celestes».
M. Vallauri

