Personaje de la famosa novela china. Hsi Yu Chi (v.), de Wu Ch’êng-ên (15109-1580). Es la representación alegórica del hombre del pueblo chino, bonachón, sencillo, ingenuo y tal vez poco razonable, pero en cambio armado de una paciencia y una tenacidad infinitas, que le permiten superar las dificultades y adversidades de la vida. Es un ser humano, con cabeza de cerdo.
El bonzo Hsüan Tsang, en su viaje hacia Occidente, le acepta como discípulo y compañero, porque Tchu Pa Chieh es un ferviente budista y sabe además, cuando se tercia, manejar las armas. Su inteligencia, naturalmente, es la que suele atribuirse a un cerdo, o sea muy limitada, lo cual le vale el apelativo de «estúpido». Su pueril ingenuidad, su lenguaje, que suscita la hilaridad de los oyentes, su incapacidad para tomar por sí solo ninguna decisión, limitan sus funciones a las de ayudante de la mona Sun Wu-K’ung (v.). A
pesar de su necedad, logra, juntamente con su maestro, alcanzar la iluminación religiosa y por ende el Paraíso. Muchos autores atribuyen a este paso del estado de hombre-bestia al de divinidad una significación profunda: la posibilidad que el cielo brinda al hombre de un creciente refinamiento moral por el que podrá alcanzar el estado de Buda (v.).
S. Lokwang

