Squire Western

Personaje de la His­toria de Tom Jones (v.), novela de Henry Fielding (1707-1754), y tal vez el tipo más memorable de la obra.

Es el completo re­trato del hidalgo campesino, típico repre­sentante de una capa social que Fielding, en su infinita magnanimidad, comprendía y cri­ticaba. Desde el momento en que el «squire» aparece en escena, con la irónica descrip­ción de su acostumbrado modo de pasar la tarde: «El señor Western tenía la costumbre, todas las tardes, en cuanto se sentía un poco achispado, de escuchar a su hija mientras tocaba el clavicordio; en efecto, era muy amante de la música, y tal vez, si hubiese vivido en la ciudad, hubiera podido pasar por entendido, porque siempre protestaba contra las mejores composiciones del señor Haendel…», hasta cuando murmura, y no precisamente en voz baja: «tanto mejor pa­ra Tom porque muera yo de mala muerte si no goza de ella» (aludiendo a Sofía), el «squire» domina la escena y reaviva la acción cada vez que aparece.

Las palabras que caen de sus vulgares labios, ya discuta con su cuñada, ya reprenda, con todo res­peto, a su hija/tienen una fuerza natural y una intensidad que superan a las de los demás personajes. Aunque brutal, grosero, tiránico y egoísta, no tiene nada de tonto, de torpe ni de cobarde; colérico, pero afec­tuoso, ruidoso en sus manifestaciones de amistad, violento cuando le contrarían, duro de mano pero flaco de argumentos, borra­chín, robusto e inclinado al lenguaje algo soez, el «squire» Western, aun siendo un carácter poco amable, queda grabado en la memoria gracias al arte de Fielding, que supo pintarle sin idealizaciones ni defor­maciones caricaturescas. Otros autores, co­mo Molière y Congreve, intentaron repre­sentar el mismo tipo, pero ninguno lo logró con el vigor y la plenitud de Fielding.

M. Praz