Sosias

Personaje de diversas comedias dedicadas a Anfitrión (v.). Aparece bajo el nombre de Sosias en la obra del latino Plauto (2549-184 a. de C.); como Sosie, en los franceses Molière (1622-1673) y Girau­doux (1882-1944), y como Sosias en el ale­mán Kleist (1777-1811).

El aspecto funda­mental de esta figura de farsa es el esta­blecido por el Anfitrión [Amphitruo] de Plauto, con habilísimos movimientos escé­nicos: el contraste entre Anfitrión (v.) y Júpiter, que bajo su apariencia engaña a Alcmena (v.), se repite, con mayor brío, en Sosias, siervo de Anfitrión, que ve como el siervo de Júpiter toma su propio aspecto para engañar a su mujer. Pero el drama conyugal de Sosias desaparece para dejar subsistir sólo la extrañeza de un doble ab­surdo parecido: el de Sosias con Mercu­rio y el de su aventura y la de su amo. Sosias, por lo tanto, vive gracias a éste.

Pero la semejanza es burlesca: Sosias es un espejo en el que la tragedia, al refle­jarse, se convierte en farsa. En la obra de Molière, en cuanto empieza a darse cuenta de que durante su ausencia ha sucedido algo, prefiere no hacer indagaciones: y el drama interior del adulterio no llega ni siquiera a aparecer a la superficie. Así, en el Anfitrión [Amphitryon], de Heinrich von Kleist, las escenas entre los dos Sosias y la mujer no sólo mantienen su comicidad» mientras en el resto de la obra reina una mayor conciencia dramática, sino que se hacen más groseras, y violentas. En cam­bio, en el Anfitrión 38 (v. Anfitrión), de Giraudoux, Sosias desarrolla el tono que le había dado ya Molière, y por el ligero halo que ilumina sus acciones y por el irónico, pero nada cruel ni vulgar, juego que rodea a su figura, no se nota en él el reflejo de la misma desventura conyugal de su amo.

El interés del escritor contemporáneo, cen­trado en el restablecimiento de la fidelidad de Alcmena, que no llega a enterarse del engaño del dios, dejan en la sombra la per­sona del esclavo que en las anteriores co­medias servía de risible contrapunto. Una particular referencia a su papel, típico para la trama de un enredo, se halla en la re­fundición Anfitrión o los dos Sosias [Am­phitryon or two Sosias], del autor inglés Dryden (1631-1700), así como en la comedia Los Sosias [Les Sosies], del francés Rotrou (1609-1650).

C. Cordié