Sarpedón

En la Ilíada (v.) es quien manda, en Troya, a los licios, aliados de Príamo (v.). Sin ser una de las figuras principales del poema, toma una parte importante en la guerra, guiando una columna contra el muro de los griegos y dirigiendo el asalto, con el auxilio de su padre Zeus.

Homero hace de él un retrato grandioso y le atribuye la hazaña de abrir la primera brecha. Su muerte está descrita en solemnes términos: en la gran batalla de Patroclo (v.), el momento culminante es precisamente el duelo con Sarpedón, cuya muerte suscita un lamento general, al que el propio Zeus se asocia. Los nobles héroes deben combatir con héroes de igual mérito, y por ello Homero exaltó a Sarpedón ha­ciéndole morir a manos de Patroclo. Inclu­so sus despojos gozaron de un destino es­pecial, ya que fueron llevados a Licia por el Sueño y la Muerte, a fin de que allí se les tributaran las honras fúnebres y se les diera la debida sepultura.

F. Codino