Santiago el Mayor

Así denominado para distinguirle del otro dis­cípulo de su mismo nombre (v.), pariente de Jesús. Hijo de Zebedeo, abandonó las redes, junto con su hermano Juan Evange­lista (v.), para seguir a Jesucristo, que le acogió en el círculo de sus más íntimos, y, con Pedro (v.) y Juan, le quiso como tes­tigo de la resurrección de la hija de Jairo, de la Transfiguración y de la agonía de Getsemaní.

Ambos hijos de Zebedeo fue­ron apodados por Jesús «hijos del trueno» (Evangelio de San Marcos, cap. III, 17), seguramente a causa de su carácter impe­tuoso, que les indujo a pedir que descen­diera «el fuego del cielo» como castigo para los poco hospitalarios samaritanos. En otra ocasión, ambos se presentan audaz­mente a Jesús y le dicen: «Queremos que hagas por nosotros cuanto vamos a pedirte», lo cual era nada menos que sentarse uno a la derecha y otro a la izquierda de Cristo en su gloria (Evangelio de San Marcos, cap. X, 35-45). Santiago fue el primer após­tol que murió mártir, decapitado por Herodes Agripa I con el fin de complacer a los judíos. Los españoles le tienen por pa­trón, y veneran su cuerpo en Santiago de Compostela, que, desde el siglo XI, fue durante muchísimo tiempo el centro más famoso de peregrinación después de los Santos Lugares.

S. Garofalo