Palinuro

[Palinurus]. Per­sonaje de la Eneida (v.) de Publio Virgi­lio Marón (70-19 a. de C.). En el V libro del poema se narra como Palinuro, timo­nel de Eneas (v.), vencido por el dios del sueño, que le toca las sienes con un ramito mojado en el agua del Leteo, se duer­me y cae al mar, durante la travesía de Sicilia a Cumas.

En el libro VI, Eneas encuentra en los infiernos la sombra de Palinuro que le pide sepultura y le re­fiere cómo, habiendo llegado después de estar nadando tres días a la costa de Italia, fue atacado por gente armada, que esperaba sacar de él una rica presa, y luego dejado muerto y sin sepultura en la playa junto al puerto de Elea o Velia (donde to­davía hoy está el cabo Palinuro): así se había cumplido, aunque de modo impre­visto, un oráculo de Apolo que había pro­fetizado a Palinuro que el mar le llevaría a Italia.

La leyenda, a la cual alude tam­bién Dionisio de Halicarnaso, debía de ha­llarse ya probablemente en Timeo (siglos IV-III a. de C.): es una leyenda de carácter etiológico, y, al igual que la de Miseno, hace del protagonista el epónimo del cabo Palinuro: la Sibila virgiliana le anuncia (VI, 378 y sigs.) que los indígenas le eri­girán un túmulo y le rendirán culto pro­piciatorio como a divinidad local. Según Servio, esa tradición se funda en la rea­lidad histórica de un culto ya existente; y la noticia, localizada junto a Velia, colo­nia focea, es interpretada por Norden co­mo paralela a la que refiere Herodoto (I, 167), según la cual los habitantes de Cere fueron obligados por Apolo a aplacar con sacrificios las sombras de los prisioneros focenses a quienes habían dado muerte a pedradas.

La misma leyenda parece tener analogías con otras, todas ellas susceptibles de remontarse a Timeo y relativas a funda­ciones de colonias en la Magna Grecia.

A. Ronconi