Osvaldo Alving

Personaje del dra­ma Espectros (v.) de Henrik Ibsen (1828- 1906). Pintor, hijo de Elena Alving y del ca­pitán y chambelán Alving, fallecido cuando él era muy niño, Osvaldo conserva de su padre un único y desagradable recuerdo: el de un día que aquél le tomó sobre las rodillas.

Osvaldo tiene talento, pero tor­turado por las fuerzas oscuras que le ro­dean, incapaz de individualizar estas fuerzas, sólo sabe que un instinto secreto le impulsa a celebrar el placer de vivir, que es también el placer de trabajar. Pero en este camino, Osvaldo halla cerrado el pa­so por la enfermedad. Inteligente y sere­no, logra que el médico le declare el nom­bre de su enfermedad, la sífilis, palabra que apenas nadie osaba pronunciar por aquellos años de fines del siglos XIX. Os­valdo, empero, ignora qué es, como dicen los médicos, un heredoluético.

Cuando su madre se lo revela, es demasiado tarde: de haberlo sabido antes, quizás hubiera te­nido tiempo para hacer una obra maestra. Así, no sólo es un enfermo, sino un artista fracasado. Incluso el amor, que había vislumbrado con pureza y sana intención en la vida doméstica, le está vedado. Con la salud minada y perdidas todas sus espe­ranzas como artista, Osvaldo sólo puede llegar a una conclusión desesperada: la de pedir a su madre que, cuando le vea presa de la locura que fatalmente le aguarda, le dé el veneno que lleva ya preparado en el bolsillo.

A. Boneschi