Mignon

Parece que Goethe (1749-1832) vacilaba al principio respecto al sexo de este pequeño personaje de su novela Wilhelm Meister (v.): en la primera versión, unas veces se refiere a Mignon diciendo «él», otras diciendo «ella». Finalmente, le dio el sexo femenino, aunque dejándole vestiduras de muchacho. Se ha dicho, que el modelo de Mignon fue la Preciosa (v.), de Cervantes. Como aquélla, Mignon es una muchacha medio gitana que Guillermo ha rescatado de las manos de unos vende­dores ambulantes que la maltrataban.

Su vida anterior permanece enigmática y sólo se revela al final. La única cosa que de ella se adivina en seguida es su origen ita­liano, por cuando esa muchacha tan sen­sible sufre una infinita nostalgia de Italia. Sobre sus labios nacen los famosos ver­sos: «¿Conoces el bello país?» y «Sólo quien conoce la nostalgia sabe lo que sufro». Aunque constantemente está incitando a Guillermo a que vaya a Italia, Mignon no habrá de volver a su tierra, morirá antes, de consunción, víctima de un deseo más fuerte que ella. Enferma, nerviosa, sacu­dida por los espasmos, casi ya sin cuerpo, se adhiere a Guillermo con el ciego ardor de un animal fiel, todo instinto, sin capa­cidad ninguna de razonamiento.

Frente a la novedad de esta creación, se comprende que Goethe confesara una vez al canciller von Müller (v. Conversaciones de Goethe con el canciller von Müller) que había escrito todo el Wilhelm Meister únicamen­te por ella. Mignon dio origen a una serie de figuras análogas en la literatura román­tica: así la joven oriental en el Enrique de Ofterdingen (v.), de Novalis y otras tantas apariciones ligeras como sílfides y di­vinamente sutiles, que encontramos en Arnim, Brentano, Hoffmann y Heine (sin ol­vidar a Catalina de Heilbronn, v., de Kleist), y que todas ellas son hijas o hermanas de aquélla.

L. Firpo