Marsias

[Marsyas o Marsya]. Sátiro fri­gio — o sileno, o quizás un compañero de Ci­beles, según otras tradiciones — protagonista de uno de los mitos más breves y famosos de las Metamorfosis (v.) ovidianas (libro VI, w. 382-400).

En Dante se halla una somera alusión a este personaje en la invocación dirigida a Apolo al principio del «Paraíso» (I, 19-21). Su mito se halla vinculado a los orígenes de la música: según la tradición, Marsias inventó la flauta, o por lo menos la recogió al ser desestimada por Atena, y a causa de ello figura como representante de la música frigia, que empleaba instru­mentos de viento, a diferencia de la griega, que los prefería de cuerda. Sin embargo, el episodio transmitido por Ovidio y que mayor celebridad dio a este sátiro es su competición musical con Apolo y el ho­rrendo castigo que la siguió. Marsias, en efecto, se atrevió a desafiar con su flauta al dios citarista, el cual, tras derrotarle, castigó su presunción desollándole: el sá­tiro quedó todo él reducido a una llaga sangrienta.

Ante aquel cuerpo desfigurado, con los nervios, las palpitantes venas y los movimientos de las vísceras y las fibras musculares al descubierto, los sátiros sus hermanos y las ninfas rompieron a llorar: el río de lágrimas formado por todos los arroyuelos que corrieron y fuéronse reu­niendo sobre la tierra tomó el nombre del desdichado Marsias, y fue un afluente del Meandro (río de la Gran Frigia, en Asia Menor). El castigo infligido por el dios al sátiro interpretóse como «castigo… de la ignorancia audaz y maligna».

G. Puccioni