Manelic

Es el protagonista del drama más popular del dramaturgo catalán Ángel Guimerá (1847-1924), Tierra baja (v.). En la figura del pastor Manelic, su autor quie­re representarnos al hombre sencillo y rús­tico con un gran sentido de la bondad y de­fensor a ultranza de su honor personal.

Manelic es el habitante de la «tierra alta», el amigo de los rebaños, de los árboles y plantas, de las estrellas y de las soleda­des: el hombre puro, fruto del contacto constante con la naturaleza. A Manelic y a su tierra alta se oponen Sebastiá y los que habitan en la «tierra baja», corrompidos por las pasiones y por los intereses. Así, cuando es llamado por Sebastiá, su señor, para que se case con Marta (v.), Manelic la idealiza profundamente, sin sospechar que va a ser víctima de un engaño, que aquella mujer no es pura y que se aviene a un juego para poder salvar la situación económica de Sebastiá, que es su amante. Tiene lugar el choque entre Manelic y los campesinos y habitantes de la tierra baja; no comprende éste las extrañas reticencias, las sonrisas y las burlas.

Sólo cuando en la noche de bodas advierte la repulsión que Marta siente por él y ve que en casa entra alguien que debe ser el amante de ella, toma conciencia de su situación y de­cide vengarse. Pero Marta se siente atraída ya y, purificada por la presencia y con­tacto de aquel hombre noble, decide en­tregarse a él y ser su esposa y le ayuda en su venganza; Manelic mata a Sebastiá, co­mo si se tratara de un lobo de los que asal­taban su rebaño en la montaña. Por esto una vez cometido el homicidio, se mar­cha con Marta hacia la tierra alta gritando: «Lluny de la térra baixa!… He mort el llop! He mort el llop! He mort el llop!» [«¡Le­jos de la tierra baja!… ¡He matado al lo­bo! ¡He matado al lobo! ¡He matado al lo­bo!»].

Es cierto que Guimerá hace algunas concesiones y abusa de ciertos convencio­nalismos para hacer resaltar la figura del ser primitivo y oponerlo a los hombres mo­vidos por los intereses materiales. Manelic es, por tanto, una figura completamente romántica con todos los defectos y cuali­dades de los personajes de este tipo de li­teratura.