Magalona

Transcripción bizantina de la antigua Magalona es la Margarona de la novela anónima Imberio y Margarona (v. Historia de Otinelo y Julia).

Hija del rey de Nápoles, Margarona ama a Imberio, único hijo del señor de Pro venza, que, desterrado de la corte paterna, había vivi­do por espacio de siete años una existencia de caballero andante. Al final de sus pere­grinaciones, y ya de vuelta a su país, Im­berio encuentra a Margarona y conquista su mano en un torneo. Pronta a todo en favor del hombre a quien ama, la bella muchacha, temerosa de la oposición de su padre, huye a escondidas con Imberio, deseoso de regresar a su patria. Luego de varias aventuras, ambos jóvenes pierden to­da clase de escolta, y un día, mientras Margarona descansa plácidamente sobre las rodillas del amado, éste, en un arrebato de ternura, desea ponerle sobre el pecho el rojo talismán que recibió de su madre al abandonar la casa paterna.

Pero inespe­radamente se arroja sobre ella un águila, que se apodera del precioso objeto. Con el fin de perseguirla, Imberio se aleja, y no vuelve ya a encontrar a Margarona. De esta suerte, la casualidad separa a los dos esposos, a pesar de lo cual la fidelidad y el afán de retorno llevarán a cabo el mila­gro. Margarona, separada de su amado, a quien cree muerto, prefiere irse a reunir en Provenza con sus suegros para guardar allí el recuerdo del esposo, antes que volver junto al rey su padre. Encerrada en el culto a los recuerdos y en las prácticas de piedad, renuncia al mundo y funda un monasterio, del que será abadesa.

A él llega un día, enfermo e irreconocible, Im­berio, quien, gracias a los solícitos cuidados de la abadesa, recobra la salud y encuentra de nuevo a la consorte que juzgaba per­dida; con ello, aparece finalmente premiada la fidelidad de esta Penélope (v.) cristiana en su larga espera. El tipo de Imberio está calcado del modelo de los caballeros occidentales, indefinido y abstracto como to­dos los héroes de este tipo de novelas, en que prevalece un interés meramente ex­terno por las peripecias y la aventura.

G. Zoras