Luis Cervantes

Personaje de la no­vela del escritor mexicano Mariano Azue­la (1873-1952) Los de abajo (v.). Estudiante de medicina, periodista federal, subteniente de las fuerzas del gobierno, la injuria que le inflige un coronel le mueve a unirse a las bandas revolucionarias de Demetrio Macías (v.), al que intentará dar una ideo­logía política.

Aunque sus palabras llenas de ardor revolucionario — «La revolución beneficia al pobre, al ignorante, al que toda su vida ha sido esclavo, a los infe­lices que ni siquiera saben que si lo son es porque el rico convierte en oro las lágrimas, el sudor y la sangre de los po­bres» — puedan engañarnos, en realidad es fácil descubrir que si se ha pasado a los revolucionarios es porque ha visto en ellos a la futura fuerza triunfadora.

El crítico Anderson Imbert señala tres notas que lo caracterizan: se trata de un resentido, un oportunista, un charlatán, pero olvida que su oportunismo está acompañado de un ins­tinto primario de acción; le duele que pue­da terminar la lucha antes que él haya conseguido su fin. Es un personaje tene­broso cuyas armas preferidas son el halago, la ‘mentira; llega a entregar la mu­chacha india, que se enamora ingenuamen­te de él, a su jefe y en nombre de «los sagrados derechos del pueblo, pisoteados por el vil cacique» se enriquece y apodera de joyas y dinero.

La codicia va desper­tándose y adentrándose en §u alma cada vez más fuertemente, pero su clara inte­ligencia le avisa cuando el movimiento re­volucionario corre peligro, y entonces aban­donará la lucha refugiándose en los Estados Unidos con el producto de los «avances» o saqueos. Lo más desagradable de Luis Cervantes, el «curro picolargo» como lo llaman sus compañeros, es la total y pro­funda indiferencia hacia el hombre y sus acciones; su frialdad disimula el único motor de su existencia: sólo piensa y actúa en relación a su propio provecho.

S. Beser