Lucía Ashton

[Lucy Ashton]. Prota­gonista de La novia de Lammermoor (v.), de Walter Scott (1771-1832). La concepción de este personaje no es original: Scott no hizo más que calcar el tipo de la graciosa y llorosa damita de las novelas «góticas» de fines del siglo XVIII; bajo este aspecto, Lucía se parece, como una gota de agua a otra, a Edith Bellenden, de Vieja morta­lidad (v.), y a Isabel Wardour, de El anti­cuario (v.).

Experimenta la sensación de ser perseguida por el hado, lo cual no es tampoco ninguna novedad en la literatura narrativa, desde Prévost en adelante. Tan consciente se hallaba el mismo Scott de los ascendientes literarios de Lucía que, tras las patéticas palabras con que la mu­chacha se compara al pajarito herido que busca una mata donde morir en paz, hace exclamar con desdén a su hermano: «Ah, esto que decís ha salido de una de vuestras novelas, y Sholto dice que os han hecho perder la cabeza».

Sin embargo, Lucía pro­sigue sus reflexiones: «Está escrito que toda criatura viviente, aun aquellas que debe­rían mostrarse más corteses conmigo, ha de huir de mí y abandonarme a quienes me persiguen. Es justo que así sea. Sola y sin consejo ajeno me he puesto en tales peligros, y sola y falta de consejo debo abrirme paso o morir». Lucía, empero, no es una exánime marioneta, sino que posee la belleza de una víctima predestinada; no obstante, esta hermosura débese más bien a la patética situación del personaje que a su mérito intrínseco.

M. Praz