Labán

[Lābān]. En el Génesis (v.) es el hermano de Rebeca (v.), esposa de Isaac (v.) y madre de Jacob (v.). Este rico pas­tor asirio, en cuyo nombre se vislumbra la blanca figura del dios lunar, es un persona­je lejano entre los más lejanos patriarcas: alejado de la tierra de Dios, de sus hijas y de su sobrino Jacob, que en su huida ha buscado refugio junto a él.

Hacía apenas dos generaciones que Abraham había de­jado aquella llanura entre ríos, y aquellas torres de luna, y su nieto Jacob se hallaba allí como en una casa extranjera donde todo se paga, incluso el amor. Allí con­sumió Jacob su juventud: por siete años trabajó para obtener la mano de Raquel, hija de Labán; pero en la noche nupcial éste le engañó dándole su otra hija, Lía (v.), la de ojos legañosos. Y por Raquel trabajó otros siete años, y seis para ad­quirir un rebaño y volver ante su padre menos pobre que cuando huyera.

La Biblia habla de Labán sin palabras: pero cuál fuera su carácter lo sabía Jacob, que huyó con su familia mientras aquél se hallaba ausente en el campo. Las dos hermanas es­posas de Jacob decían: «¿Nos ha quedado acaso algo de la herencia de la casa de nuestro padre? ¿No nos ha tratado en rea­lidad como a extranjeras, vendiéndonos y comiendo nuestro precio?» Y Labán, que veinte años antes no había concedido nin­gún valor a Jacob, «hueso mío y carne mía», ahora le siguió y sólo se detuvo ante el Dios de Isaac: «Podría hacerte daño, pero el Dios de vuestro padre me dijo ayer: “Guárdate de hablar con aspereza contra Jacob”».

El alejamiento de Labán se manifiesta aquí en la frase «el Dios de vuestro padre». Él es siervo de otro dios, es decir, de nada. Dos hombres se hallan frente a frente, Jacob y Labán, y sobre sus cabezas, dos dioses: «el dios de Abraham y el dios de Nahor». Los hombres se estre­charán la mano y se separarán en paz. Ja­cob se irá para siempre hacia Occidente, Labán volverá para siempre hacia Oriente. Pero el dios de Abraham no estrechará jamás la mano del dios de Nahor y de La­bán porque Él es el Uno.

P. De Benedetti