[Giovanni da Procida]. Protagonista de la tragedia de su nombre (v.) de Giovanni Battista Niccolini (1782-1861). Su carácter está definido como sigue por el propio dramaturgo: «En este ilustre personaje se retrata por así decirlo la índole de los sicilianos de la época en que él vivió, y se da razón de aquella matanza que la posteridad ha designado con el nombre de Víspera Siciliana».
En Juan de Prócida deberían unificarse armoniosamente los dos motivos de la tragedia, que casi constantemente se hallan en la pequeña y en la grande literatura romántica del «Risorgimento» italiano: el conflicto privado y la actuación pública. Esta última es conocida por la historia; aquél, fruto de la invención del autor, no es más que una trivial y grotesca intriga de novela popular. El personaje de la tragedia niccoliniana posee un carácter peculiar; es un tipo calcado de los modelos de Alfieri, Manzoni y Byron que a la sazón estaban de moda.
Feroz y a la vez magnánimo, sediento de libertad y capaz de acallar los afectos familiares ante los deberes ciudadanos, se sostiene, más que en virtud de una inspiración artística, gracias a una voluntad oratoria, que le dicta palabras de pasión política, de independencia y de odio al extranjero que de otro modo no hubieran podido pronunciarse. En tal sentido, Juan de Prócida, estéticamente absurdo, tiene una noble significación nacional, que explica el éxito de aquella tragedia.
R. Ramat

