Jābāli.

Personaje del Rāmāyana (v.): es uno de los ministros del rey Daśaratha, padre de Rāma (v.), y aparece en un am­plio pasaje del segundo libro del poema, que probablemente fue interpolado más tarde, como defensor de doctrinas heréticas y materialistas.

Rāma ha iniciado ya su exi­lio en las selvas, pero su hermano Bharata va a buscarle e intenta inútilmente, aunque a base de honrados y prudentes argumen­tos, persuadirle de que vuelva a Ayodhyā para suceder en el trono al rey Daśaratha, que acaba de morir. Interviene en la dis­cusión el ministro Jābāli, intentando de­moler la virtud y la piedad filial de Rāma con razonamientos inspirados en el ateísmo y en el materialismo: los muertos, muertos están, y nada pueden hacer en favor de los vivos; y no conviene que Rāma obe­dezca las órdenes de su padre si éstas le imponen una vida llena de responsabili­dades en medio de su incómodo destierro silvestre.

Entre hombre y hombre no sub­siste ningún vínculo, puesto que todos na­cemos y morimos solos. Padre, madre, casa y patrimonio son cosas por completo oca­sionales y pasajeras, por las que no debe sentirse el menor apego. El ser viviente, en rigor, no tiene otro origen que la combi­nación del semen masculino con la sangre menstrual femenina. Por lo tanto, son in­útiles las ofrendas a los difuntos, ya que después de esta vida, no les queda ninguna otra.

El mundo está lleno de ilusiones, pero la única realidad es la vida presente: Rāma debe vivirla y gozarla en medio del lujo del palacio de Ayodhyā, renunciando a todas las incomodidades impuestas por sus presuntos deberes y por su inútil de­voción hacia su padre. Tales son las teo­rías de Jabalí, este ministro a quien la tra­dición indígena condena por infiel y hereje. Sus teorías son desoídas por el magnánimo Rāma.

M. Vallauri