Héroe del Canto de Igor (v.), breve poema anónimo ruso de fines del siglo XII. El príncipe Igor, hijo de Sviatoslav, es un personaje histórico, cuyas empresas contra los invasores polovsianos se hallan atestiguadas también por las crónicas; fue también, además del defensor de su patria, el campeón del cristianismo en ella.
Igor representa el espíritu guerrero de una determinada clase aristocrática, ya que, análogamente a lo que por aquellos mismos tiempos ocurría en Europa occidental, la épica nacía en Oriente como poesía cortesana, aunque en Kiev revele un estadio de civilización un poco distinto, por cuanto refleja únicamente la vida de la nobleza guerrera y en el poema no aparece ni un solo campesino, ni un artesano, ni un mercader.
Igor es también el exponente de un programa político: la expansión hacia los territorios meridionales de Rusia, velada bajo un colorido heroico y religioso. Las principales cualidades de Igor son el valor y la audacia, el ingenio y la firmeza: a menudo se le compara con el halcón. En el Canto de Igor no hay que buscar un retrato psicológico del héroe, sino únicamente el relato de sus hazañas, cantadas con un gusto primitivo que no excluye cierto énfasis de sabor popular; de tal modo que la impresión de conjunto es la que puede causarnos un breve poema épico, a pesar de que de vez en cuando prevalecen los acentos líricos, como en la descripción de la Naturaleza — por frescas e inmediatas alusiones —, que revelan la intervención incesante del poeta.
A. K. Villa

