Hernani

Personaje del drama en verso del mismo nombre (v.), del escritor fran­cés Víctor Hugo (1802-1885). Hernani es un joven proscrito enamorado de doña Sol, sobrina y — contra su voluntad — prometida del anciano duque don Ruy Gómez de Sil­va.

Carlos V también ama a doña Sol y por ello decide eliminar a Hernani. A tra­vés de una inhábil y complicada intriga desarrollada a fuerza de inverosimilitudes y de trucos melodramáticos: reconocimien­tos, subterráneos, venenos… con unos de­liciosos diálogos de amor entre Hernani y doña Sol, y cuando se prevé un desenlace feliz — pues el rey se muestra indulgente y concede la mano de doña Sol a Hernani, que recobra su verdadero nombre, Juan de Aragón—, la fatalidad se abate sobre los dos enamorados.

Acaban de celebrarse las bodas cuando suena el cuerno que Her­nani entregara al viejo duque para que cuando éste creyera que Hernani debía mo­rir lo tocara. Aparece don Ruy llevando un frasco de veneno. Los dos jóvenes le suplican en vano. Entonces, doña Sol bebe la mitad del veneno y da el resto a Her­nani, que lo bebe a su vez. Don Ruy, des­esperado por haber perdido a su pupila, se apuñala sobre sus cadáveres. Hernani, como los demás personajes, es todo de una pieza.

Víctor Hugo fabricó un tipo de ga­lán tenebroso, fatal y amargo, y situó dis­tintas réplicas de este personaje en las épocas de la historia que menos pueden adaptarse a él: un Didier en tiempo de Luis XIII (v. Marión Delorme), un Hernani en tiempos de Carlos V, un Otbert en la alemania del siglo XIII (v. Los Burgraves), un Ruy Blas en la España del siglo XVII. El aventurero, el bandido, el caballero y el’ lacayo no son más que variantes de un tipo que lleva fuertemente impreso el sello de la imaginación francesa en 1830.