[godo Ermanariks, noruego Jormunrekr, inglés antiguo Eormenríc, bajo alemán Ermenrík, antiguo alto alemán Ermanrihl.
Este poderoso caudillo ostrogodo de la raza de los Amalos — el cual, a partir de mediados del siglo IV d. de C. habíase convertido en señor de un vastísimo reino que se extendía desde el norte del Mar Negro hasta el occidente del Don y, vencido por los hunos, se suicidó en 375—, es una de las figuras más antiguas de las leyendas heroicas surgidas entre los pueblos germánicos. La más antigua forma conocida de esta leyenda es la contenida en el cap. VIII del Origen e historia de los getas (v.) del ostrogodo Jordanes (siglo VI).
En ella se refiere que, traicionado por el jefe de una nación tributaria, Hermanrico, «en un acceso de furor, hizo atar a su esposa Sumida a dos caballos salvajes, que, excitados a emprender veloz carrera, desgarraron su cuerpo. Los hermanos de aquélla, Sarus y Ammius, para vengar la muerte de su hermana, atacaron con sus espadas a Hermanrico, causándole una herida a consecuencia de la cual vivió enfermizo y débil hasta el fin de sus días», aunque éste no llegó sino cuando el héroe era ya muy viejo. Mientras en Jordanes la leyenda, tomada por él de algún cantar godo corriente en Italia, se halla mezclada a la historia, en uno de los más crudos y posiblemente más antiguos (siglo IX) poemas de los Edda (v.), el de Hamdir [«Hamdismál»], la hallamos como puro tema de poesía heroica.
También aquí Hermanrico hace que los caballos desgarren a una mujer joven, Svanhild, que luego es igualmente vengada por sus dos hermanos (Hamdir y Sorli), los cuales cortan las manos y los pies a Hermanrico y mueren lapidados. Pero, en este caso, Svanhild es presentada como esposa de Hermanrico (e hija de Gudrun-Crimilda, v., por atracción del ciclo de los Nibelungos), quien, acusándola de adulterio con el hijastro (hijo de Hermanrico), la hace destrozar por los caballos y ordena que aquél sea ahorcado. El poema presenta al rey godo sin la menor simpatía, como un viejo feroz y ebrio.
En otra rama de la leyenda, reflejada extensamente en la detallada compilación de la Saga de Teodorico (v.), Hermanrico, «el mayor y más poderoso rey de aquella parte del mundo llamada Europa», aunque grosero, codicioso y cruel, es presentado como ciego destructor de su misma raza, juguete y víctima de un mal consejero. Viola a Odilia, la bellísima esposa de su consejero y fiel servidor Sifka (Bekka, Bikki, Sibich), y éste, para vengarse, provoca mediante engaños la muerte de los dos hijos mayores de Hermanrico; hace que el mismo rey mate bárbaramente, pisoteándolo con los cascos de su propio caballo (reflejo de la muerte de Svanhild), a su hijito menor, calumniado atrozmente por Sifka; que, movido por la misma calumnia, prenda y ahorque (ampliación del ahorcamiento de su hijo Randver) a sus nietos los Arlungos (inglés antiguo Herlingas, noruego Olrungar, alemán Harlungen); y que, finalmente, y también con la intención de colgarle, declare la guerra a otro nieto, Teodorico de Verona (v.) (ejemplo de atracción de distintos ciclos legendarios), el cual, abandonando su reino, busca refugio junto a Atila (v.).
Tras un destierro de veinte años, Teodorico, apoyado por los hunos, ataca a Hermanrico, quien, mientras tanto, cae enfermo, sufre una operación (reflejo de las antiguas heridas ocasionadas al rey ostrogodo) y muere. El mal consejero y sucesor suyo Sifka es muerto, y su corona pasa a las sienes de Teodorico (v.).
V. Santoli

