Henry

Personaje de la novela Adiós a las armas [A Farewell to Arms] del escritor norteamericano Ernest Hemingway (1899- 1961). Premio Nobel de Literatura 1954.

Henry es un teniente americano que lucha en el frente italiano durante la primera Guerra Mundial. Henry lo pasa bien, tiene ordenanzas a su servicio, sus superiores no lo incomodan, dispone de buen vino y bue­na comida y de mucho tiempo para delei­tarse con ellos. La guerra no le interesa y no le parece más peligrosa que una guerra cinematográfica. No obstante, desea que termine. Henry tiene una aventura sexual con Catherine Barkley. Después de una esporádica participación en una acción mi­litar, Henry es herido en una pierna y se recupera en Milán.

Henry no había que­rido enamorarse de Catherine ni de nin­guna, pero eso sucede en el cuarto del hospital de Milán: «cuando la vi sentí que la amaba. Todo se trastornó en mi interior». La aventura inicial se transforma en ver­dadero amor. Henry se ha sentido solo es­tando con muchas mujeres, «y ésa es la mayor soledad. Pero con Catherine nunca nos sentíamos solos ni teníamos miedo cuando estábamos juntos». Henry quiere casarse: «deseaba que nos casáramos por­que, cuando pensaba en ello, me asustaba que ella pudiera tener un niño». Catherine cree que no es el momento oportuno por­que la despedirían de su cargo de enfer­mera.

Los jóvenes fingen estar casados: «en el fondo, creo que hasta me alegraba de que no fuera cierto». Aparte de Catherine, Henry no piensa sino en matar el tiempo. Henry no había sido hecho para pensar, sino para comer, beber y gozar. Las pa­labras «sagrado», «glorioso», «sacrificado», y la expresión «en vano» siempre le han em­barazado. Henry no ha visto nada sagrado: «las cosas gloriosas no tenían gloria, y los sacrificios se parecían a las matanzas de ganado en Chicago… si nada se hacía con la carne, excepto enterrarla… Las palabras abstractas gloria, honor, valor, reverencia, eran obscenas…».

El teniente Henry siente rencor por la sociedad que es responsable de la guerra. Sorprendido en la retirada de las fuerzas italianas de Caporetto, rompe definitivamente con el ejército en el que es oficial. Se lanza a un río y deserta. Des­pués de pasar un tiempo con Catherine en los Alpes, la joven muere de parto en el hospital. Henry abandona el hospital y vuelve al hotel, bajo la lluvia, alejándose de lo único que tenía sentido para él.

J. M.ª Pandolfi