Hijo de Príamo (v.), guerrero y profeta. En la Ilíada (v.) da por dos veces prudentes consejos a Héctor (v.), en momentos decisivos: en el canto VI invitándole a establecer sólidamente el frente sobre una línea de defensa y a volver luego a la ciudad para ordenar sacrificios propiciatorios (este consejo da pie a los célebres encuentros de Héctor con Hécuba, v.; con Paris, v.; con Elena, v., y con Andrómaca, v.); y en el canto VII, conociendo los proyectos de los dioses, sugiere a Héctor que desafíe a singular combate a los más valerosos de los aqueos (y de ello se sigue el duelo entre Héctor y Ayax, v.).
Finalmente, Heleno es herido por Menelao (v.) en la batalla junto a las naves (canto XIII). Como ocurre a tantos otros personajes homéricos secundarios, su leyenda fue luego trasladada a ambientes distintos. Algunos mitos posteriores siguieron refiriéndose a él sobre todo como adivino, pero el más conocido es el que le hace esclavo de Neoptolemo (v.), después de la caída de Troya, y marido de Andrómaca, esclava como él. En otro mito funda, junto con Andrómaca, una nueva pequeña ciudad de Troya en el Epiro, donde, según Virgilio, le encuentra Eneas (v.).
F. Codino

