Protagonista de una comedia de Carlo Goldoni (1707-1793): El gruñón bienhechor (v.). En la amplia gama de los tipos de este autor, Geronte se halla entre los que más se aproximan a las simpatías y sensibilidad de su creador: se trata del viejo gruñón pero profundamente bueno, que, con la aspereza, trata de defenderse de las consecuencias de su misma excesiva bondad.
Sin embargo, como ocurre con todos los personajes de Goldoni, Geronte apenas posee conciencia de este complejo; su carácter se ha ido formando en los sucesivos choques de una intransigente vehemencia y de una bondad ingenua y confiada: cuando se percata de ello, ambos elementos se hallan, desde hace ya tiempo, confundidos, y tan indistinguibles para él como para su creador, quien volcó sobre sus personajes su propia e intuitiva espontaneidad.
Nota trató de reproducirlo en su comedia El atrabiliario (v.), pero lo convirtió en una figura desilusionada y llena de amargura, muy distante de la naturalidad y limpidez propias de Goldoni; como muchos imitadores de éste, buscaba fundamentar en precedentes dramáticos y análisis psicológicos lo que en el maestro permanecía esencial e inimitable: la fuerza, justificada en sí misma, de la normalidad.
U. Déttore

