Fedora

[Fédora]. Protagonista del dra­ma de este nombre, de Victorien Sardou (1831-1908). Es el tipo de mujer rusa se­gún la intuyó un viejo zorro del teatro que, en realidad, desconocía Rusia, pero se la había imaginado llena de princesas fatales y jactanciosos terroristas.

Fedora, vengativa, enamorada, celosa e impulsiva, pone todo su afán en vengarse de Loris, quien ha dado muerte a su prometido, aun­que no, como ella cree, por razones políti­cas, sino en defensa de su honor. A través de sus diversas actitudes, su sinceridad aparece única y exclusivamente teatral; actriz y no mujer, va preparándose con felina cautela para la escena cumbre, la de la muerte por el veneno que fluye del frasquito escondido bajo su collar cuando sabe que, para vengarse del que la traicio­nó, ha llevado a la ruina al hombre que la amaba y al que ella misma ama también desde entonces.

Bien merecido tiene el aplauso para su hermoso final; sólo por esta escena, generaciones de grandes y pe­queñas actrices quisieran o hubieran queri­do ser la princesa Fedora Romazoff. Tras­ladada por Umberto Giordano a la escena lírica, su hechizo de mujer eslava aparece aún más irresistible: «El amor te prohíbe no amar…», resuena en el aire a la sola mención del breve, melodioso y algo tirá­nico nombre de Fedora; en nuestros días, el cine había de consagrar definitivamente su papel imperecedero de mujer de fasci­nación fatal y convertirla en un «tipo».

G. Falco