Eutemio Vlachávas

El pope Eutimio Vlachávas de Triccale, en Tesalia, fue, de 1805 a 1809, el último gran representante de la rebelión armada de la Grecia occidental, anterior a la insurrección de 1821, y, con frecuencia, sus hazañas fueron cantadas por la poesía popular neogriega.

Como personaje litera­rio, la mayor importancia de Vlachávas reside sobre todo en la romántica exalta­ción que en el poema de su nombre hace de él Aristóteles Valaoritis (1824-1879′). Se­gún el autor, Vlachávas es hijo del Olimpo y el Osa, fruto del beso de amor que uno de estos dos montes dio al otro una idílica mañana de primavera. En este elemento romántico y sobrenatural fundamenta Va­laoritis todo el poema, aunque no siempre con éxito completo. El monte Osa, su ma­dre, le cría con agua de la inmortalidad en vez de leche materna.

Vlachávas es «el gigante del Osa, el genio de la montaña, con corazón de mármol y entrañas de hie­rro, a quien nunca venció la vileza ni la muerte espanta». Los hombres de Alí Pachá (v.) que le dieron muerte (1809), si­guen aún temiendo su cabeza cortada y huyen asustados por miedo a que ésta les persiga. El fiel perro de Vlachávas reco­gerá esta cabeza y la llevará a la más alta cima del Osa. Allí, su «madre» abrirá sus entrañas y le preparará un lecho para que duerma en él, cual un niño en su cuna.

L. Politis