El campesino Paavo

[Bonden Paavo]. Personaje creado por el poeta finlan­dés de lengua sueca J. L. Runeberg (1804- 1877), que le hace protagonista de una breve poesía epigramática publicada sin tí­tulo en 1832, en la compilación Poesías II [Dikter II].

Inserta más tarde, con el títu­lo de «Paciencia», en el Libro de nuestro país [Boken om vartland] de Z. Topelius, manual de lectura en lengua sueca para las escuelas elementales, esta poesía alcanzó una inmensa popularidad no sólo en Fin­landia, sino en todos los países escandina­vos. Paavo está aguardando con humilde fe en Dios una buena cosecha. Pero durante dos años, el deshielo, el granizo y las he­ladas nocturnas han destruido la cosecha, y por dos veces Paavo ha consolado a su mujer con las palabras: «El Señor pone a prueba, pero no abandona». Por dos veces ha exhortado a su esposa a añadir a la harina una parte de corteza de pino.

Al tercer año, las aguas, el granizo y las he­ladas han respetado su campo, y he aquí que la mujer, con gran alegría, se dispone por fin a amasar un pan de puro centeno. Pero Paavo se opone: también esta vez habrá que añadir corteza de pino a la ha­rina, ya que la helada ha destruido el trigo del vecino. Este rasgo de humana solida­ridad convierte al sencillo labriego en per­sonaje moral.

T. Tuulio