El Caballero Mostaza

[Il Cavalier Mostardo]. Protagonista de la novela de su nombre (v.) de Antonio Beltramelli (1879-1930), publicada primero junto con la novela del mismo autor, Hombres rojos (v.). Giovanni Casadei, o mejor el «Caba­llero Mostaza», alto, fuerte y simpático, gran comilón y hombre de divertidas ven­ganzas, considera todos los actos de su vida como fieras batallas.

Hijo de nadie, ha pasado su infancia entre el taller de un artesano y la trastienda de un farmacéuti­co, sin poseer familia ni hogar y maltra­tado por todos: su juventud podría resu­mirse en el verbo «penar». Ello le ha convertido en «una carta suelta», esto es, en «el hombre que no acepta ciegamente ninguna imposición ni obligación social, que no entra, por así decirlo, en el saco de las cartas confiadas al correo, sino que viaja por cuenta propia en medio de un privilegiado desdén».

Como considera que su fuerza es su virtud y sus abusos son su derecho, no tarda en adquirir ascen­diente sobre los demás y convertirse en un temido y respetado jefe popular, republi­cano por vieja tradición de su Romaña natal. La república es para él una con­vicción y una alegría, no Un tormento: siempre dispuesto a combatir por su idea, nada quiere saber de sus definiciones ni de esquemas que la fijen o la precisen.

Fren­te a la aristocracia de su comarca, él se yergue con toda su altivez de hombre del pueblo, ya que, si no tiene tras sí una tra­dición secular como los nobles, tiene en cambio conciencia de tener los siglos por delante: lo cual en el fondo viene a ser lo mismo. Pero bajo sus ampulosas frases y sus ademanes violentos, su alma no es más que una sencilla alma de buen campe­sino perdidamente enamorado de las cosas cándidas y eternas.

«Caballero de la hu­manidad», como a él le gusta llamarse, «desordenada existencia de fe», incurable­mente joven, hasta el extremo de sufrir de amores a los cincuenta y cinco años como si tuviera sólo veinte, poderosamente exuberante en su ansia de vivir y obrar, Mos­taza es el verdadero símbolo del espíritu generoso e imaginativo de aquella Romaña donde naciera.

A. P. Marchesini