Casio

[Cassius]. Es el famoso cesaricida, personaje de Julio César (v.), drama de William Shakespeare (1564-1616). En cierto sentido, representa un total contraste con el carácter de Bruto (v.). Casio es un hombre de acción, que poco caso hace de los es­crúpulos si han de perjudicar al ideal por el que lucha; no obstante, el ascendiente que Bruto tiene sobre él le doblega a la voluntad de éste, que es mucho peor po­lítico y estratega.

Impetuoso, su impacien­cia amenaza con desbaratar los planes de los conjurados; pero se muestra asimismo generoso, como en el acto IV, cuando en el famoso «coloquio de los cepos» reconoce su error y vuelve a la amistad de Bruto, y también tierno, como en el anuncio de la muerte de Porcia y en la fidelidad hacia su amigo Titinio. A pesar de lo cual, mu­chos críticos han querido hacer de Casio una figura casi equívoca, presentándole como empujado al asesinato de César por motivos tan mezquinos cual la envidia y los celos, fundamentando esta interpreta­ción en el breve soliloquio de Casio al final de la segunda escena del acto I y en las palabras de César acerca de él: «Este Casio se ve muy flaco y ávido; piensa demasiado: un hombre así es muy peligroso…

Lee mu­cho; es un buen observador y su mirada penetra hasta el fondo de las acciones hu­manas… no le gusta la música; sonríe rara­mente, y aun, cuando algo le mueve a ha­cerlo, parece como si se riese de sí mismo y se mofara de su propio espíritu. Los hombres como él nunca tienen paz en el alma si ven a otro superior a ellos; por eso son tan peligrosos».

Esta interpretación parcial del carácter de Casio se hizo popu­lar entre los románticos, y algunos de sus rasgos pasaron a ser parte integrante del tipo del hombre fatal y siniestro, desde el Schedoni (v.) de Mrs. Radcliffe en adelante.

M. Praz