Cantalicio

Personaje de la comedia, del escritor uruguayo Florencio Sánchez (1875-1910), La Gringa (v.), que simboliza al antiguo dueño y señor de los campos argentinos, arrinconado ahora por la llegada de una raza inquieta y laboriosa.

Cantalicio representa un nuevo aspecto del gaucho, personaje nacional que la literatura riopla- tense recoge siempre enfrentado a elemen­tos salidos de una estructura social dife­rente: si Martín Fierro (v.) surgía de la lucha con el militar y el indio y Juan Moreira (v.) del conflicto con la autoridad de la ciudad, Florencio Sánchez en esta recreación del tipo lo presentará derrotado por la emigración europea, pero salvándose en una nueva raza donde se unen por el amor el criollo y el gringo.

Cantalicio es un viejo gaucho tramposo, jugador, holga­zán, bebedor, dominado por la altivez de su vieja sangre, que ha ido perdiendo to­das sus tierras y su casa para caer en las manos de su vecino el italiano Nicola (v.), al que odia y desprecia desde su orgullo de hijo del país. El ombú, el poderoso ár­bol de los llanos argentinos, ha sido, como él, víctima de los recién llegados para edificar una casa: «Los ombúes son como los arroyos o como los cerros… Nunca he visto que se tape un río para ponerle una casa encima… ni que se voltee una mon­taña pa hacer un potrero… ¡Cómo se cono­ce, ¡canejo!, que no lo han visto criar ni lo tienen en la tierra de ellos!…»

Herido en una caída del caballo es recogido en la casa de su enemigo, salvándose para el futuro en el amor de su hijo Próspero, unido ya en el trabajo a los extranjeros, con la hija de Nicola.

S. Beser