Balga

Criado de Csongor (v.) en el drama fantástico Csongor y Tünde (v.) de Mihály Vörösmarty (1800-1855), es el Sancho Panza (v.) húngaro al servicio de un nuevo Don Quijote (v.). Balga es, en efecto, un aldeano amante de la vida exenta de pre­ocupaciones, que de mala gana sigue al príncipe Csongor en las más raras aventu­ras en busca del hada Tünde (v.) y de irrealizables ideales.

Sin embargo, Balga, prescindiendo de sutilezas, encuentra su ideal en lima, mocetona campesina simpá­tica y alegre, en contraste con su ama el hada, tan bella como melancólica. Seme­jante juego de contraposiciones no es nue­vo : lo encontramos en casi todas las co­medias clásicas y sentimentales. Como to­dos los románticos de influencia francesa, Vörösmarty se inspira en Shakespeare; por ello Balga tiene algo del gracioso shakespeariano, inteligente a la par que necio, ingenuo y astuto, sutil y zafio.

Tipo eter­no, desde este punto de vista, y, a la vez, tipo literario en el cual» cobra nueva­mente vida toda una tradición de cam­pesinos y siervos que se han hecho in­dispensables a sus dueños y señores. No obstante, el poeta tiene un conocimiento de­masiado directo del aldeano húngaro de su época para abstenerse de injertar la rea­lidad en el vetusto tronco de la tradición literaria. Balga e Ilma son, en Vörösmarty, personajes logrados y bien caracterizados, cuya savia vital se nutre de un realismo popular vivificado por un lenguaje sabro­so y colorido.

G. Hankiss