Dajira, Abü-l-Hasan ‘Alí ibn Bassám

La más importante antología literaria de los escritores de al-Andalus, obra de Abü-l-Hasan cAlí ibn Bassám (m. en 1148), natural de Santarem, pero residen­te en Sevilla, donde redactó su obra — en 1109 estaba componiendo el tercer volu­men —, cuyo título completo es Al-üajira fi mahásin ahí al-yazira [El tesoro acerca de las hermosas cualidades de la gente de la Península]. Aunque ya existían otras obras anteriores sobre el tema, por ejemplo, el Kitab al-hada’iq (v.) y más tarde ha­brían de escribirse otras (v. Qalá’id al- riqyan y Libro de las banderas de los cam­peones), la antología de Ibn Bassám es la más extensa, más completa y la mejor de todas, fuente inapreciable para conocer el desarrollo cultural — y también histórico — de los musulmanes de la Península. La obra se compone de un extenso prólogo, en el que se explican los fines de la obra: dar a conocer las producciones de los escrito­res peninsulares, menospreciados porque siempre se vivía pendiente de lo oriental. En cuanto a los límites que se propuso, él mismo nos dice: «me limité a tratar de mis contemporáneos, a quienes yo mismo vi, o conoció alguno de los hombres de mi tiem­po», y eso explica que en la Dajira sólo figuren autores que vivieron en el siglo V de la Hégira (siglos XI-XII).

El motivo de ello — que también justifica en el citado prólogo — es sencillamente que de los an­teriores ya había tratado Ibn Faray, en el Kitab al-hadá’iq. Además, y siempre en el prólogo, explica las dificultades con que tropezó al redactar y se excusa por las omi­siones involuntarias que podrían notarse en la obra, porque la escribió faltándole material, pues había perdido sus bienes cuando los cristianos conquistaron Santarém; asimismo, da a conocer algunas de las normas que presidieron la elaboración. La obra se divide en cuatro partes, siguiendo un criterio geográfico — así lo hizo también el Libro de las banderas de los campeones (v.) —. La primera trata de los literatos de Córdoba y su región; la segunda de la España occidental y Portugal; la tercera, del Levante, y la cuarta se refiere a los ex­tranjeros que residieron en España. Cada parte está subdividida, pero no cronológi­camente, sino por literatos, siguiendo un orden de mayor a menor importancia — ex­cepto para los de Badajoz y sus alrededores, para los que sigue un orden cronológico —.

Cada capítulo consta de dos partes: la pri­mera contiene una biografía, más o menos larga, escrita en prosa rimada, y en la cual nos da a conocer las obras del personaje estudiado y hace un elogio de sus faculta­des; a continuación, reproduce extractos, a las veces muy extensos, de la producción de su biografiado, tanto de la redactada en prosa como de la escrita en verso. Si la Dajira es de gran importancia para conocer la historia cultural de al-Andalus, también lo resulta para la historia en general, aun­que el mismo Ibn Bassám diga en el pró­logo que en este aspecto se limitó a copiar o a extractar las noticias recopiladas por Ibn IJayyán (v. Muqtabis). Ibn Bassám compuso otras obras, desgraciadamente per­didas, siempre referentes a los escritores, principalmente poetas. Actualmente se está haciendo en El Cairo una edición de la obra, de la que no existe traducción a len­gua europea. En la obra de F. Pons y Boigues, Ensayo biobibliográfico sobre los his­toriadores y geógrafos arábigoespañoles (Madrid, 1898), páginas 211-214, figura el extracto de buena parte del prólogo.

D. Romano

*     Los escritores árabes posteriores tuvie­ron en gran estima la obra de Ibn Bassám, y esto explica que de ella se hayan hecho varios compendios, entre los que solamente queremos destacar el de Ibn Mammátl (1147-1209). D. Romano