Consulado de Mar

[Llibre del Consolat de Mar]. Es una recopilación anóni­ma y privada del Derecho marítimo del Mediterráneo, efectuada seguramente en Barcelona, en la segunda mitad del siglo XIV (hacia 1370). Su autor fue, segura­mente, un escribano del Consulado de Mar barcelonés, que reunió diversos textos an­teriores, de índole diversa, formando con ellos un cuerpo de Derecho marítimo para uso de los consulados mercantiles de las costas mediterráneas. En su forma actual, el Llibre del Consolat de Mar consta de un articulado de 334 capítulos, aparte de otros textos adicionados corrientemente en las ediciones impresas, correspondientes a los siguientes elementos: a) Reglamento ju­dicial del Consulado de Valencia (capítu­los 1-42); b) Pragmática de Jaime I sobre juramento de los abogados de Mallorca (capítulo 43); c) Costums de la Mar (ca­pítulos 46-297) y Ordinacions de la armada en corso (capítulos 298-334). La parte de mayor interés del Llibre, son las Costums de la Mar, que constituyen su núcleo fun­damental y básico. La originaria redacción de estas Costums debe situarse en época anterior, hacia la década 1260-1270, como obra de uno o varios juristas, según piensa Perels, o más probablemente, de expertos hombres de mar, los cuales cuidaron de anotar los usos y costumbres recogidos por los navegantes y mercaderes de diversos puertos del Mediterráneo, como viejos sa­bedores de las tradicionales leyes maríti­mas.

Muchas veces, sin embargo, los reco­piladores de aquellos usos marítimos se ha­llaron sin una norma jurídica aplicable al caso controvertido, y entonces la declara­ron de nuevo, pasando a ser ley. Aunque se desconoce el texto originario de las Cos­tums, fue éste, sin duda, redactado en Bar­celona, plaza marítima de gran importan­cia en el Mediterráneo desde el tiempo de Jaime I, y en idioma catalán. Las Costums de Tortosa, redactadas por Tamarit y Gil en 1272 y aprobadas definitivamente en 1279, recogieron ya, como apéndice, diversos ca­pítulos tomados de las Costums de Mar; y pocos años después, en 1283, al organizarse el Consulado de Valencia por Pedro el Grande, estas Costumbres de Mar, de Bar­celona, fueron concedidas a dicho organis­mo como norma reguladora de su actua­ción. En el siglo XIV, éstas pasaron a in­tegrar, como se ha indicado, el Llibre del Consolat de Mar, tras una reelaboración efectuada probablemente por el’ autor del mismo. Al lado de ellas se colocaron otros elementos legales de carácter oficial, apa­recidos también a fines del siglo XIII y pri­mera mitad del siglo XIV por ordenación soberana o de los propios Consulados con vistas a su funcionamiento como órganos judiciales. Aunque el lugar y fecha de apa­rición del Llibre del Consolat de Mar ha­yan sido objeto de secular discusión, pretendiéndose atribuirla a distintos países (Italia, Francia), en la actualidad está fuera de duda, según puntualizó Wagner, la cuna barcelonesa de este código formado hacia la referida fecha de 1370.

Pronto logró el mismo una aplicación general en todos los puertos y consulados del Mediterráneo, y en la Edad Moderna se difundió incluso por el Atlántico, siendo traducido a numerosos idiomas para constituir el Derecho maríti­mo común de Europa hasta fines de la épo­ca. En la excelencia de este código — dice Perels — ha de hallarse la razón de tal universalidad. Autores de todos los países han coincidido en elogiar al mismo por el va­lor de su conjunto, el detalle en la regu­lación de las instituciones mercantiles ma­rítimas y sobre todo la tendencia a una justicia equitativa. El Llibre del Consolat de Mar, conservado en varios manuscritos (Barcelona, Valencia, Mallorca, París, Ca- 11er) se imprimió a partir de 1484, habiéndose efectuado desde entonces numerosas ediciones en sus distintas versiones. La edi­ción catalana más útil es la de Moliné Brasés, aparecida en Barcelona en 1914. Otra reciente es la de Valls y Taberner, en la colección «Els Nostres Clássics», Barcelona, 1930, con la inclusión de otros textos de derecho marítimo catalán.

J. M.a Font Rius