[Leítres á Madame Récamier]. Epistolario de Henri-Benjamín Constant de Rebecque (1767-1830) publicado en edición póstuma en 1882 por la señora Lenormant, nieta de la famosa dama. Esta compilación, que va desde 1807 hasta la muerte de Constant, es verdaderamente importante porque proporciona abundante documentación psicológica de una gran parte de la actividad política y de la vida sentimental del escritor: desde su interés, no muy intenso al principio, por la bella amiga de Mme. de Staél, huésped del castillo de Coppet, hasta su admiración por la mujer y, finalmenté, el amor más ardiente y delicado. Estas cartas son, en conjunto, ricas en motivos graciosamente dieciochescos sobre el amor y la amistad, envueltos en un sentimiento gentil y sutil, entre pensamientos de paz, tormentos, confesiones íntimas y un continuo jugar con el ardor y la coquetería, como en las conversaciones de un bello mundo ya pasado. Fundamentales para 4a historia de la sociedad francesa son las cartas de 1815, con vivaces referencias a la presencia de los aliados en París al regresar por segunda vez Luis XVIII, a la Santa Alianza y al misticismo de la famosa Madame de Krüdener, que, siquiera fuera por el amor de la Récamier, llegó a influir en el propio Constant, quien veía en sus teorías interesantes puntos de vista en relación con sus estudios sobre la religión. Lentamente la relación espiritual entre Constant y Madame Récamier se va diluyendo en una galantería amable y persuasiva que se refleja incluso en la obra del nuevo parlamentario de la Restauración; pero siempre persiste en este epistolario el eco de una nota de admiración y fineza no indigna del autor de Adolfo (v.) y de sus agudas observaciones acerca del tormento de amar.
C. Cordié

