[The Moonstone]. Novela de aventuras del inglés William Wilkie Collins (1824-1889), publicada en 1868. El autor, utilizando la técnica que adoptó ya en La dama de blanco (v.), narra, a través de una serie de relaciones escritas por «testigos oculares de los hechos», las complicadas vicisitudes del robo y el hallazgo de la «piedra lunar», enorme diamante antaño engastado en la frente de una divinidad india de la luna y custodiado a través de los siglos por tres brahmanes obligados por juramento a perder incluso la vida con tal que la piedra no sufra menoscabo.
John Herncastle, oficial inglés, se apodera de la sagrada piedra durante el saqueo de la ciudad de Seringapatam, matando a los tres guardianes. Pero la mala acción no aportará fortuna: ni a él, debido al hecho, repudiado por su familia, ni a su heredera Raquel Verinder. La piedra fatal, que permaneció hasta entonces en los subterráneos de una banca, es robada por ladrones desconocidos el mismo día en que es entregada a la joven- cita. Se sospecha de tres juglares indios que han merodeado en torno a la casa durante aquellos días; pero pese a la intervención del sargento Cuff, policía célebre, el misterio no se aclara.
Por el contrario, otras desgracias acompañan a la pérdida de la piedra preciosa: la brusca ruptura del noviazgo entre Raquel y Franklin Blake, su primo; el suicidio de una camarera sospechosa y la muerte de la madre de Raquel, debida al disgusto… Todos ellos, golpes escénicos en torno a los cuales Collins traza con habilidad la intriga sin descuidar el estudio del carácter de los autores de las diversas narraciones, entre los cuales tiene extraordinario relieve la simpática y humorística figura del mayordomo Betteredge. Se descubre al fin que el diamante fue robado, bajo la influencia de una dosis de opio inadvertidamente ingerida, por Franklin Blake. Raquel descubrió la verdad, pero por fidelidad amorosa se había negado a denunciarlo, aunque careció de ánimos para convertirse en la mujer de un ladrón.
La piedra, sin embargo, fue arrebatada de las manos del inconsciente Franklin por cierto Godofredo Ablewhite, que a su vez aspiraba a la mano de la rica Raquel. Pero los indios, que saben quién está en posesión de la piedra, lo vigilan, y el relato termina con la muerte de Godofredo, asesinado por los brahmanes, y con la completa aclaración de los hechos y las bodas de Raquel y Franklin. El sargento Cuff, alejado al principio por la misma Raquel, reaparece al fin para dar las últimas explicaciones indispensables y revelar así su olfato de perfecto investigador. Esta figura, de la que deriva en línea recta Sherlock Holmes (v.), reivindica para Collins derechos de prioridad que no siempre le son reconocidos. La novela, que tuvo enorme éxito, fué traducida a muchos idiomas. [La trad. española, en «Lecturas para todos», se titula El diamante de la luna].
L. Krasnik

