[Edelstein]. Es el título de una recopilación de cien fábulas en dialecto suizo antiguo y en versos rimados cada cuatro ictus, con prólogo y epílogo, que el predicador de Berna Ulrich Boner (1324-1349) dedicó a un patricio de dicha ciudad hacia 1340.
Las fuentes de la recopilación son las fábulas latinas de Aviano y del anónimo de Nevelet, además de los adagios de la Bescheidenheit (v. Sabiduría) de Freidank. Cada fábula es llamada con su nombre medieval «bispel» («Beispiel», o sea «alegoría o similitud») y termina con una moraleja en forma de sentencia. El autor evita con cuidado todo adorno estilístico como todo desahogo de habilidades lingüísticas, contrariamente a lo que hacía, por ejemplo, el minnesinger Frauenlob; precisamente en dicho carácter y sencillez está el encanto de la recopilación, que en otro sentido no supera el nivel de una benévola cordura burguesa. Una brizna de humorismo, que en el autor es espontáneo, contribuye no poco a avivar las imágenes y hacer agradable la moraleja.
Todos los vicios humanos se hacen descender de la «locura», representada en un gallo que por un poco de comida renuncia a la «piedra preciosa», símbolo de la cordura. En el Edelstein la fábula aparece por primera vez en la literatura alemana como género poético independiente, pues sólo fue usada anteriormente por Stricker en forma de novela breve. La obra se imprimió en 1461 y fue quizás el primer libro impreso en alemán. En 1757 fué reeditado por el suizo Breitinger, y esta edición fue utilizada por Lessing en su ensayo sobre la fábula como género poético. El juicio de Breitinger sobre Ulrich Boner es el siguiente: «…la natural sencillez con que el autor narra tiene algo muy agradable en sí misma… Expone sus enseñanzas benévolamente y las sabe poner de acuerdo con los hechos».
M. Pensa

