Casi una Fantasía, Ettore Cantoni

[Quasi una fan­tasía]. Novela de Ettore Cantoni (1888-1927) publicada en 1926. El autor presenta a sus protagonistas, dos muchachos triestinos, en la edad en que, entre los sueños y la rea­lidad, entre el pensamiento y la acción, no hay ni puede haber contraste; Verne y Salgari no son, en esa edad, un pasatiempo; son, por el contrario, un programa heroico, una ética. Nacidos y crecidos en Trieste, en los años más encendidos del irredentismo, para encontrar enemigos para Austria, ya que Europa permanece sorda, los dos mu­chachos deciden partir hacia África, y, al final del libro, toman realmente el tren que va hacia el sur, hasta que su padre consigue encontrarles en un pueblo de Calabria y los devuelve a su casa. Entonces la fantasía de los muchachos se libra de nieblas, la realidad y los mayores vencen. Además de esta inspiración política, aquellos dos mu­chachos tienen sus problemas lógicos, sus intereses espirituales; el dolor, el estoicis­mo, la predestinación, la naturaleza de los milagros, el enigma del espacio y del tiem­po, el socialismo, la historia; no hay pro­blema por arduo que sea, que la recta ló­gica de los muchachos rehuya.

La moral de esta novela es enunciada por Cantoni de este modo: «el mundo se divide en dos ca­tegorías: los grandes y los pequeños, entre los cuales arde cotidianamente una lucha encarnizada; entre los grandes, fuertes, ri­cos y prepotentes, y los pequeños que para el duro combate sólo están armados de una tenaz y desesperada voluntad de vivir, y también de una inteligencia más robusta, más ágil». El autor está de parte de los pe­queños, pero no argumenta ni teoriza en su favor; en contraste con la vida mezquina y resignada de los mayores, les basta con re­presentar la encendida fantasía, la voluntad, la recta lógica de sus pequeños protagonis­tas. La técnica como de acuarela, en rápidos apuntes sin una trama central ni enredo, y que si bien quita a la novela algo de su in­terés novelesco, le confiere en compensa­ción una extraordinaria veracidad, como de cosa que haya sucedido, y flota por todo el libro un halo, un aire poético como un encanto en que todo ensueño puede convertirse en verdadero, y la fantasía afirmar su dominio. Esta novela ofrece también mo­tivos y fondos de la vida de Trieste en los años del irredentismo; y hasta en compa­ración con Slataper y Svevo, que fueron, sin embargo, los más eminentes escritores triestinos de aquel tiempo, este libro es juz­gado por Silvio Benco como «el más ver­dadero que se haya escrito acerca de Tries­te; en él deben reconocerse por parentesco espiritual todos los que transcurrieron sus primeros años en esta ciudad».

P. Pancrazi