Capitán Dodéro, Antón Giulio Barrili

[Capitan Dodéro]. Novela de Antón Giulio Barrili (1836-1908), publicada en Milán, en 1865. El capitán Do­déro es un viejo lobo de mar que gana la atención de una peña de amigos al relatar una de sus aventuras juveniles. A los vein­ticuatro años se había embarcado como se­gundo en un buque con rumbo a Lima, cuando, pasado el Cabo de Hornos, naufra­gó, salvándose a duras penas en una isla habitada por salvajes antropófagos. Aquí, afortunadamente para él, había desembar­cado unos veinte años atrás otro náufrago, el señor Labsolu, curioso tipo de parisiense, maestro de baile y perfumista, que se había librado de ser comido gracias a la simpatía inspirada a la reina madre de la tribu, y que, casándose morganáticamente con ella, había educado en la civilización a la joven princesa «Rocío de la mañana». Gracias a la ayuda de Labsolu, el robusto Dodéro no sólo consiguió evitar el caldero, sino que acabó conquistando a la princesa, cuyo resplandor y cuya gracia le habían enamorado loca­mente en el acto, y vivió junto a ella en el encanto del edén salvaje, hasta el día en que el arma de un celoso rival le quitó la vida. Pero, con gran desilusión de los amigos que escuchan intrigados, todo el cuento no es más que la relación de un sueño que Dodéro había tenido en su ca­marote, presa de la fiebre, mientras su bu­que doblaba felizmente el Cabo de Hornos. El cuento, que es una de las primeras ten­tativas de Barrili como narrador, tuvo un gran éxito y ya presenta todas las carac­terísticas que distinguieron su abundante producción. Agradable y moral en la tra­ma, vivificado por alguna que otra chispa de modesto humorismo, llegó a ser un no­velista popular muy querido por un público honrado y de pocas pretensiones.

E. C. Valla

La indiferencia de Barrili no es tampoco esa ironía que se encuentra en algunos ar­tistas y que oculta un interés de género par­ticular; es, al contrario, verdadera super­ficialidad. (B. Croce)