Visiones Políticas, Gregorio Leti

[Visioni politiche]. Obra de Gregorio Leti (1630-1701), literato y aventurero de típica marca barroca. El título íntegro de la obra, fechada «Alema­nia 1671» es: Le visioni politiche sopra gli interessi più reconditi di tutti i principi e repubbliche della Christianità. Divise in vari sogni e ragionamenti tra Pasquino e il Gob­bo di Rialto. Il tutto dato alla luce per la commodità dei curiosi.

Estos «ragionamenti», en número de seis, fueron ciertamente com­puestos mucho tiempo antes con largos inter­valos y, probablemente, divulgados en ma­nuscritos; más tarde compilados e impre­sos por el autor, junto con otras compo­siciones (las Sombras) de tema afín. Están en forma de diálogo entre el Jorobado de Rialto (una especie de Pasquino veneciano; al principio era una estatua sobre la cual fijaba el pueblo carteles con sátiras, invec­tivas, etc… «quasi statua illa loqueretur», como expresa un comentador de la época), y el Pasquino romano. En ésta, como en otras muchas de sus innumerables obras, Leti puede considerarse más que como autor, como compilador; toma su materia donde más fácilmente la encuentra, copiando a veces hasta opúsculos enteros de otros auto­res; de manera que es difícil decir, en me­dio de la dificultad de investigar sus fuentes, lo que se debe considerar como contri­bución original.

Las Visiones pertenecen al género de las llamadas «riviste», que flore­cieron en el siglo XVII y principios del XVIII; especie de libelos o «pamphlets» con títulos extravagantes y llamativos, en los que se pasa revista a la política contemporánea, se divulgan sus verdaderas y supuestas inte­rioridades, sus pormenores picantes, y sus anécdotas curiosas, con espíritu de sátira y de ironía. Así, en las Visiones sobreabunda la anécdota, son reproducidos documentos, proclamas, discursos; se ofrecen noticias raras e interesantes sobre las costumbres, las constituciones, las leyes de Estados o ciudades. La obra es un abigarrado conjunto de menudas piezas multicolores. En el pri­mer diálogo se discurre acerca de los asun­tos políticos napolitanos para venir luego a tratar de la creciente potencia española y de las secretas miras francesas en Italia. Después de un salto, la conversación pasa a considerar la decadencia del catolicismo y el florecer de la herejía en Europa; todo ello para concluir con un nuevo salto, comen­tando un opúsculo sobre los orígenes y las vicisitudes de la guerra de Candía. En el segundo diálogo, el tema principal es pro­porcionado por las «revueltas que han ma­quinado los españoles en la República genovesa», la conjura de Balbi (1648-49) y sus motivaciones ocultas.

El tercer diálogo se inicia con un cuadro de la vida, de las le­yes, de las costumbres, de las condiciones políticas de Génova, calcado con toda pro­babilidad por Leti sobre tratados ya exis­tentes. En cambio, es obra original la se­gunda parte, en la cual se habla de Venecia y de la diversidad de sus condiciones polí­ticas en comparación con las de Génova. El cuarto diálogo es una rápida reseña de los Estados de Italia y de Europa. Escasea la parte anecdótica, pero no falta cierta viva­cidad y agudeza de observación; Toscana, Génova, Saboya, Mantua. Ferrara, Turquía, España, Inglaterra, desfilan ante nosotros, con todos los defectos de sus caracteres y las pasiones de su política. En el quinto diá­logo, la reseña continúa, aunque menos general y más anecdótica. El sexto diálogo, en fin, que Leti más tarde reimprimió en gran parte, se inicia con un «panorama» político de Europa (es Pasquino quien refiere al Jorobado un viaje suyo), para acabar con una discusión sobre la guerra de Candía, en la que el Jorobado hace la apo­logía del valor y de la tenacidad del pueblo veneciano.

F. Valsecchi