Visiones y Sueños, Iván Cankar

[Podobe iz san]]. Una treintena de bocetos, apuntes y na­rraciones de Iván Cankar (1876-1918), el gran escritor esloveno moderno, publicados en 1917 y reimpresos en el vigésimo volu­men de sus escritos, en 1936. Las visiones surgen de la atmósfera de la primera guerra europea, que pesa sobre los eslovenos y sobre el escritor, primero encarcelado durante unos meses por los austríacos, y luego obligado a vestir durante cierto tiempo su odiado uniforme.

Durante un cuarto de siglo, el arte de Cankar combatió la mentira, la hipo­cresía y la corrupción en la vida pública y privada, purificándose en esta lucha, glo­rificando el sufrimiento y el sacrificio. Du­rante los años de guerra, su espíritu estuvo constantemente turbado por los problemas de las injusticias sociales y nacionales, de la conciencia humana, del dolor y de la muer­te, que trató de superar ahondando en los misterios del alma, venciendo el cinismo, el fatalismo y el pesimismo del período an­terior, creándose una alta y noble concep­ción del destino de la humanidad. Pocos y a menudo insignificantes son en este libro los hechos exteriores, y grandes aconteci­mientos están proyectados en el mundo interior. El autor cree firmemente que la san­gre no ha sido vertida en vano y que el Viernes Santo precede siempre a la Pascua. La introducción explica la necesidad de profundizar en la propia alma para arran­carle las más sinceras confesiones.

La gue­rra se le aparece como un enorme «Espejo» [«Ogledalo»], colocado entre el cielo y la tierra, en el que se revela el valor de cada individuo. «El señor capitán» [«Gospod stotnik»] es una impresionante alegoría de la muerte, que escoge sus víctimas antes de llevarlas al frente. En «Niños y viejos» [«Otroci in starci»] los pequeños discuten sobre el significado de una noticia; «El padre ha caído». «Fantasma» [«Strah»] describe los efectos del horror en el alma delicada de un niño. En «Mayo» [«Maj»] la maldad humana se contrapone a los instintos de las bestias, moralmente mejores, porque no son malvadas. «Peter Klepec» presenta el tipo popular del hombre fuerte, pero incapaz de hacer valer su propia fuerza, tipo que cons­tituye el símbolo de todo el pueblo. El mis­terio de la muerte, los trágicos aconteci­mientos de la guerra, dan lugar a varios cuentos, «Enmudecimiento» [«Onemelost»], «Sombras» [«Sence»], «Los heridos» [«Ranjenci»], «Estas son rosas» [«To so pa roze»], etcétera. «El cuartito cerrado» [«Zaklenjena kamrica»] trata de penetrar en los más profundos secretos del alma. La fe en la vida, en el amor y en la redención aparece a cada paso y se expresa con grandes pala­bras: Madre, Patria, Dios, Vida, Juventud, Amor («Misa mayor» [«Velika masa»], «Fin» [«Konec»]). Para los eslovenos, este libro es la más alta manifestación literaria de su genio nacional.

A. Budal