[Julii Pauli sententiae o Libri V sententiarum ad filium o Recepta sententiae]. Julio Paulo, discípulo de Escévola, que vivió entre los siglos II y III d. de C., representa con Ulpiano la fase conclusiva de la jurisprudencia clásica. Su obra más conocida son estas Sententiae, que tuvieron tal popularidad en el período postclásico que recientemente ha hecho lanzar la hipótesis de que no es una obra original del jurista clásico, sino una compilación postclásica de máximas extraídas del conjunto de sus escritos.
Lo que sí puede asegurarse es que la compilación originaria no debe remontarse a época posterior a Diocleciano. Con todo, los pasajes que han llegado hasta nosotros experimentaron interpolaciones en redacciones posteriores, de manera que el valor de la obra resulta de ello notablemente atenuado. Hasta nosotros ha llegado cerca de una sexta parte, contando los fragmentos referidos en el Digesto de Justiniano (v. Corpus Iuris), en los Fragmentos vaticanos (v.), en la Comparación entre las leyes mosaicas y las romanas y los romanos (v.), en la Consultatio veteris cuiusdam jurisconsulti y, especialmente, en un extracto contenido en la Ley romana de los Visigodos (v.). Se trata de una colección de máximas, concisamente expresadas, ordenadas según el plan de los Digestos clásicos y dirigida, sobre todo, al estudio y la práctica. La obra está dividida en cinco libros, cada libro en títulos, y los títulos en números y párrafos, la mayor parte de los títulos tiene una «inscriptio» que indica su contenido.
Esta obra está comprendida en la colección de las Fontes Juris romani anteiustiniani, al cuidado de S. Riccobono, G. Baviera y C. Ferrini (Florencia, 1909). Paulo fue uno de los más eminentes juristas de la clasicidad romana. Sus Sentencias estaban revestidas de altísima autoridad, y fueron adoptadas por Justiniano y los sucesivos codificadores como normas que cobraron fuerza de leyes.
A. Repaci

