Reglas de Trovar, Ramón Vidal de Besalú

[Regles de trobar]. Primer tratado gramatical en lengua vul­gar, escrito por el trovador catalanoprovenzal Ramón Vidal de Besalú (Raimon Vidal de Bezaudun), cuya producción debe fecharse entre 1160 y 1220, y que fue escrito seguramente a principios del siglo XIII.

Que este tratado de gramática provenzal sea el primero de una lengua romance, se des­prende de la época en que vivió su au­tor, anterior a la de Uc Faidit, autor del Donatz Proengals, y de las palabras del propio Vidal de Besalú: «E sapies que aquest saber de trobar anch may no fo mes ne ajostats tant be en un sol loch, mas que cascus s’o ac en son cor, segons que fo prims e entendens». La intención del au­tor es clara desde las primeras líneas de su tratado: su deseo es enseñar a trovar: «Per qo com eu, Ramón Vidals, ay vist e conegut que pauchs homens saben ne han sa- buda la maneyra del trobar, vull heu far aquest libre per dar a conexer, es a ssaber, qual trobador han meyls trobat, atressi en qual manera deu hom instruir o menar lo saber de trobar».

Vidal escribe su tratado para que los trovadores catalanes aprendan a trovar, ya que con demasiada frecuencia se equivocaban en los casos de la declina­ción provenzal, confundían vocales abiertas y cerradas, no distinguían ciertas termina­ciones, etc. Si el segundo tratadista, en or­den cronológico, o sea, Uc Faidit, estructura su gramática sobre la latina, Vidal compone su obra sobre la experiencia. La importan­cia de este texto es de primer orden. Para Vidal, como para los poetas de la escuela trovadoresca catalana, el provenzal es como un idioma clásico. A partir del de Vidal, seguirán una serie de tratados y gramáticas todos destinados a enseñar la lengua pro­venzal a los catalanes. A la vez estos tra­tados nos ilustran sobre la progresiva desprovenzalización de la lengua poética cata­lana desde la época de los trovadores hasta Ausiás March. Si la actitud de Vidal es to­talmente normativa e inflexible, la de su continuador, Jofre de Foixá, será ya más laxa al incluir entre los idiomas románicos de arte, es decir, capaces de ser objeto de creación literaria, el catalán y el siciliano.

Por otra parte, en las Regles de Vidal apa­rece claramente el principio de división de las lenguas en géneros literarios cuando afirma que para la poesía lírica la lengua más propia es la provenzal y para la na­rración lo es la francesa. En su gramáti­ca, por otra parte, está contenida quizá la mejor definición de poesía trovadoresca: «…trobars e xantars egalment son cap de totas gallardías». En los manuscritos sigue a las Regles de trobar un pequeño tratado De doctrina de compondré dictats, atribuido también a Vidal, que tiene un decisivo in­terés, pues es una enumeración y defini­ción de 16 géneros poéticos provenzales («canco», «vers», «lays», «serventesch», «retronxa», «pastora», «dança», «plant», «alba», «gayta», «estampida», «sompni», «gelozesca», «discort», «cobles esparses» y «tensó»).

Las Regles de trobar se nos han conservado en seis manuscritos, pero el mejor es el de la Biblioteca Central de Barcelona, que con­tiene otros nueve tratados gramaticales. En 1865 Pedro Vignaud y Ballester publicó una traducción de las Regles según un ma­nuscrito de la Biblioteca Nacional de Ma­drid, que es copia del de Barcelona, en la obra: La lengua de los trovadores. Estudios elementales sobre el lemosín-provenzal, se­guidos de una traducción de las «Rasos de trobar» y del «Donatz Proensals». A. Comas

[Vidal es] un literato, un crítico en el sentido moderno de la palabra. (Milá y Fontanals)