Práctica Musical, Franchino Gaffurio

[Practica musice]. Título de uno de los tratados, quizás el más importante, del teórico de la música italia­na. Franchino Gaffurio (1451-1522).

Publica­do en Milán en 1496, y en sucesivas edicio­nes en 1497 y 1512, el tratado se distingue de la Obra teórica de la disciplina musical (v.) del mismo autor, publicada en 1480, preci­samente en el sentido indicado en los respectivos títulos: en una se desarrollan espe­cialmente los temas más abstractos de la teoría musical de la Edad Media, de origen pitagórico-boeciano; en la otra se encuen­tran las cuestiones vivas de la práctica de la composición y ejecución musical, aunque tratadas siempre con un método algo doc­trinario. El tratado está escrito, como casi todos los de este autor, en un latín a menudo abstruso y desgarbado, pero en cierto modo personal; consta de cuatro par­tes: la primera contiene preceptos sobre el «canto fermo» (es decir, el de una sola voz en las melodías litúrgicas gregorianas, v. Antifonario gregoriano); la segunda, so­bre los valores rítmicos y las varias reglas de la música medida; la tercera explica una teoría completa del contrapunto, y la cuarta trata de las proporciones numéricas aplica­das a la composición de más voces.

Tal ma­teria, semejante a la de otros teóricos ante­riores que influyeron en Gaffurio (Tinctoris, Ramis de Pareja, etc.), tiene para nosotros más que nada un valor histórico, pues se trata de un documento de la didáctica mu­sical de aquella época, elaborada a través de la experiencia personal de un buen maestro. Desde el punto de vista estético es notable que Gaffurio sienta la necesidad de atenuar el rigor de ciertas reglas, com­prendiendo la necesidad de libertad en el artista creador. También intuyó el valor y la varia naturaleza de los acordes en la sensibilidad musical del tiempo, y tuvo una justa idea de la armonía como «suave con­cordia» entre las varias partes de una com­posición polifónica, preparando de este modo la maduración de aquella estética musical del Renacimiento, que encontró la expresión más completa en las Instituciones armónicas (v.) de Zarlino. Desde este punto de vista son importantes también unos frag­mentos del tratado De harmonía musicorum instrumentorum del mismo Gaffurio (1518).

F. Fano