Piedra de Toque de la Política, Traiano Boccalini

[Pietra del paragone político]. Opúsculo po­lítico de tono satírico de Traiano Boccalini (1556-1613), que constituye en el aspecto formal un apéndice a -los Avisos del Par­naso (v.). Son treinta y un nuevos «infor­mes», precedidos de una dedicatoria a G. B. Rinuccini y seguidos por un noble «Discorso fatto al’Italia da un Gentiluomo italiano, intorno le azioni e disegni del Cattolico Re di Spagna», cuya atribución a Boccalini sólo es probable.

De los Avisos, la Piedra conserva el escenario de la corte de Apolo sobre el monte de las Musas y la forma de noticia histórica, a menudo agriada por la cáustica y desgarradora mordacidad de las alegorías demasiado transparentes. El blanco de todos los ataques es la monar­quía española, en todos los aspectos de su imperialismo, que tuvo en el siglo XVII tantos panegiristas y tantos detractores; es habilísima la sátira contra los vicios atribuidos al «españolismo», la enfática hincha­zón, la prosopopeya, la rapacidad, la hipo­cresía, el formulismo, pero en estas páginas sólo se encuentra verdadera altura de pen­samiento político cuando Boccalini al mal gobierno de Madrid opone la Italia del ma­ñana, que anuncia no sólo libre y unida, sino destinada a recobrar el cetro del mun­do. De ahí el enorme éxito obtenido por el opúsculo en Italia y, por reflejo, en to­dos los países de Europa — Flandes, Fran­cia, Inglaterra — donde se luchaba contra la hegemonía española.

Desde 1615, año de la póstuma y simultánea publicación de la obra en Venecia y en Amsterdam, las reedi­ciones se sucedieron con ritmo acelerado: en sesenta años sobrepasaban la docena, sin contar las traducciones al latín (de E. J. Creutz, Amsterdam, 1640 y 1642), al francés (de L. Giry, París, 1626), al alemán e inglés (Tubinga, 1616, y Londres 1626). No faltaron naturalmente las voces desacordes, como la de un tal Simone Bacci, canónigo de Benevento, que editó en respuesta una Apología de la Monarquía de España. Pero durante todo el siglo XVII el éxito de la Piedra puede considerarse indiscutido; luego cayó en el olvido (única edición posterior a la de Daelli, Milán, 1863), como acompañando en el declive al Imperio español que con tanto ardor había combatido.

L. Firpo