[Il torto e il diritto del «non si può»]. Tratado de Daniello Bartoli (1608- 1685), publicado en 1655 y propiamente titulado Lo justo y lo injusto del «No se puede», dado en juicio sobre muchas reglas de la lengua italiana examinado por Ferrante Longobardi [21 torio e il diritto del Non si può dato in giudicio sopra molte regole della lingua italiana esaminato da Ferrante Longobardi ]. En esta obra el docto y versátil jesuíta trata de demostrar, contra las pedanterías de los literatos que condenaban lo que no está conforme a la lengua de un siglo tomado como modelo y particularmente al «áureo» siglo XIV, que no puede haber reglas estilísticas entendidas de un modo absoluto. Incluso los grandes autores escribieron según un modo suyo particular que brotaba del tono de su obra y de su inspiración: también ellos a veces están «fuera de las reglas». De aquí parte el literato de Ferrara para sostener que falta hasta la fecha un principio sólido para bien escribir: no se puede encontrar en la autoridad de los escritores, ni en los gramáticos, con todas sus normas, ni en el mismo tiempo.
Todos estos principios valen, pero más que todos vale la libertad que el escritor sabe encontrar para su creación. Por lo tanto en el «no se puede» de los gramáticos debe verse lo que hay de injusto. Claro está que Bartoli en la aparente excentricidad de su posición, más que nada apoyada en su práctica de lector y de su buen sentido de crítico, no estaba guiado por profundas razones filosóficas; y que la estética moderna, negando a la gramática carácter de verdadera ciencia, parte de principios muy distintos sobre el arte y la función normativa de las «reglas». Bartoli acentúa su posición en las argumentaciones de otra obra de naturaleza especialmente lexicográfica: el Tratado de la ortografía italiana de 1670. Lo justo y lo injusto provocó varias discusiones entre los contemporáneos y posteriores; entre otras cosas es digno de nota el libro del mismo título debido a Niccoló Amerita (1659-1717), más conocido como reformador del teatro cómico. Con las observaciones de Amerita y con otras anotaciones del abate Giuseppe Cito, abogado napolitano, la obra se publicó nuevamente en la ciudad de Brescia en el año 1822. entre las Obra-s morales y científicas de Bartoli.
C. Cordié

